Cuidar a un familiar en casa: la realidad del cuidado y la prestación de cuidados en el entorno familiar
- 10 abr
- 2 Min. de lectura
Cuidar en casa es una realidad muy habitual, pero también es una responsabilidad que, muchas veces, se vive en silencio.
En la mayoría de casos, el cuidado aparece poco a poco. Un padre que necesita ayuda, una madre que ya no puede vivir sola,...
Y casi sin hablarlo, alguien asume ese papel: un hijo, una hija, una persona cercana a la familia,...
En este post, abordaremos los cuidados en el entorno familiar y a que ayudas se pueden optar.

Cuando el cuidado se queda en casa
Cuidar de un familiar empieza, generalmente, como algo puntual, pero con el tiempo suele implicar:
Cambios en la rutina de la persona cuidadora.
Renuncias personales o laborales.
Carga física.
Cansancio emocional.
Y aun así, muchas personas lo viven como algo "normal" o como una obligación.
¿Existen ayudas para esto?
Sí.
Dentro del sistema de dependencia existe una ayuda llamada prestación económica para cuidados en el entorno familiar
Prestación económica para cuidados en el entorno familiar
¿Qué es?
Es una ayuda económica para personas en situación de dependencia, que tiene como finalidad contribuir a los gastos derivados de la atención prestada en su casa por personas cuidadoras con relación familiar o allegadas, así como por personas cuidadoras con contrato laboral.
¿Quién puede ser persona cuidadora no profesional?
Personas cuidadoras con relación familiar: cónyuge, hijo, hija, padre o madre (incluyendo de acogida), y parientes por consanguinidad o afinidad hasta el cuarto grado. Además, podrán ser también las personas allegadas a una persona en situación de dependencia.
Personas cuidadoras con contrato laboral: se deberá formalizar un contrato de trabajo de acuerdo con la legislación vigente en cada momento.
Persona cuidadora no profesional
Ser mayor de edad.
No tener reconocida, ni haber solicitado, la situación de dependencia ni gran invalidez.
Tener la capacidad física, mental e intelectual suficiente.
Estar empadronada a una distancia del domicilio de la persona a cuidar que permita el desarrollo de los cuidados.
Compromiso de realizar el cuidado al menos un año.
No estar vinculada a una empresa o entidad acreditada.
Atender de forma exclusiva a la persona dependiente.
No tener antecedentes penales.
Vivienda
La vivienda de la persona en situación de dependencia deberá cumplir las condiciones de habitabilidad, salubridad, conservación, equipamiento, higiene y accesibilidad.
¿Cuánto dinero pueden darme?
Para personas cuidadoras SIN contrato laboral:
Grado I: 180€
Grado II: 315,90€
Grado III: 455,40€
Para personas cuidadoras CON contrato laboral:
Grado I: 239,40€
Grado II: 420,15€
Grado III: 605,68€
Una aclaración importante
Esta prestación no es un sueldo, ni está pensada para cubrir todo el coste del cuidado.
Es una ayuda económica pero no sustituye el impacto real de cuidar en el día a día.
En conclusión
La prestación por cuidados en el entorno familiar es una ayuda importante dentro del sistema de dependencia, pero entender bien qué implica y qué no es clave para tomar decisiones con tranquilidad.
Desde CUIDEMLlíria, acompañamos a las familias para que puedan tomar decisiones con información y tranquilidad.
Porque entender bien estas ayudas también forma parte del cuidado.



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