top of page
logotipo sentim internet

Prestación Vinculada al Servicio: cómo funciona realmente la ayuda de dependencia.

  • 27 mar
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 30 mar

En muchas ocasiones, cuando las familias reciben la resolución del grado de dependencia, se encuentran con algo llamado prestación vinculada al servicio.

En ese momento es muy habitual que surjan dudas:

  • ¿Ese dinero cubre todo el coste del servicio?

  • ¿Tengo que pagar algo más?


La realidad es que el sistema de dependencia funciona mediante una financiación compartida. Entenderlo bien ayuda a tomar decisiones con tranquilidad y sin sorpresas.



¿Qué es la Prestación Vinculada al Servicio (PVS)?

La Prestación Vinculada al Servicio (PVS) es una prestación económica que se concede a las personas en situación de dependencia.

Esta se concede cuando no es posible el acceso a un servicio público o concertado de atención y cuidado, muy recurrente a día de hoy debido a la larga espera que existe actualmente para acceder a ellos.


En lugar de prestar el servicio directamente, la administración concede una cantidad mensual para ayudar a pagar un servicio profesional de atención y cuidado.


¿Por qué existe esta prestación?

El objetivo de esta ayuda es que las personas en situación de dependencia puedan acceder a servicios profesionales de atención y cuidado, incluso cuando no hay un recurso público disponible en el momento de la solicitud.


Esto permite que las familias puedan contratar servicios como:

  • Servicio de Ayuda a Domicilio.

  • Servicio residencial.

  • Centros de día.

  • Prevención de la dependencia y promoción de la autonomía personal.


Entonces, ¿yo tengo que pagar algo?

Generalmente sí. Según la Ley 39/2006 de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, se establece que las personas beneficiarias participan en la financiación de las prestaciones. Además, se establecen las cuantías mínimas y máximas que se podrán percibir en función de la capacidad económica de la persona beneficiaria y su grado de dependencia reconocido.


Es decir, la persona beneficiaria deberá pagar la diferencia entre lo que le dan y lo que cuesta el servicio en la empresa a la que decida acudir.


¿Y cómo saben que me gasto el dinero en eso?

El gasto de este dinero debe estar debidamente justificado.

Todos los meses, la empresa debe emitir las facturas correspondientes al servicio indicando el importe y las horas concedidas.


Estas facturas sirven para demostrar que la prestación se está utilizando realmente para el servicio concedido dentro del Programa Individual de Atención (PIA).


En conclusión

Entender cómo funciona la prestación vinculada al servicio es fundamental para evitar confusiones cuando se recibe la resolución de dependencia.


Esta ayuda económica está pensada para facilitar el acceso a servicios profesionales de atención y cuidado, pero normalmente no cubre el coste completo del servicio, ya que el sistema funciona mediante un modelo de financiación compartida.


Por eso, informarse bien y contar con asesoramiento puede ayudar a las familias a tomar decisiones con mayor tranquilidad.



 
 
 

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
  • WhatsApp
bottom of page